Un blindaje de ingeniería acústica
La permanencia del festival en el cauce del río dependía directamente de encontrar una solución al descanso vecinal. Por ello, la edición de este año funcionará como un laboratorio de convivencia.
El recinto ha sido rediseñado por completo: los escenarios han cambiado de orientación y el escenario principal contará con un doble apantallamiento para contener la dispersión del sonido.
Además de la instalación de nuevas barreras aislantes, el control será milimétrico. Técnicos especializados supervisarán los niveles sonoros mediante monitorización acústica en tiempo real, lo que permitirá corregir de forma inmediata cualquier exceso que supere los límites establecidos por la normativa local.
El reto del nuevo horario comercial
El otro gran eje del acuerdo afecta de lleno a los hábitos del público. El festival reducirá su actividad nocturna y se apagará de forma obligatoria a la 01:00 de la madrugada, una hora antes que en las ediciones anteriores.
Para amortiguar este recorte horario sin reducir la oferta musical, la organización apostará por un formato más vespertino. Los nuevos horarios oficiales quedan distribuidos de la siguiente manera:
| Actividad | Horario de Inicio |
|---|---|
| Apertura de accesos (para evitar colapsos) | 16:00 horas |
| Arranque progresivo musical | A lo largo de la tarde |
| Activación del Escenario Principal | 18:00 horas |
| Cierre obligatorio del recinto | 01:00 horas |
Este nuevo modelo no solo busca el silencio temprano de la zona, sino también distribuir mejor los flujos de entrada, evitando las ya clásicas aglomeraciones masivas en los accesos durante las horas punta.








