Las obras de mejora que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) va a realizar en el túnel entre Alameda y Marítim obligan a suspender el servicio de trenes en las líneas 5 y 7.
Este corte, que se alargará hasta el 30 de agosto, dejará inactivas las estaciones de Aragó, Amistat, Aiora y Marítim, una ruta clave durante los meses de verano.
Para mitigar el impacto de este cierre en pleno periodo estival, el Ayuntamiento de Valencia ha reaccionado reforzando la red de autobuses de la EMT.
La estrategia principal consiste en poner más vehículos en circulación y sustituir los autobuses habituales por modelos articulados, que tienen mucha más capacidad para trasladar pasajeros hacia el litoral y el centro de la ciudad.
Así se reorganizan los autobuses urbanos
Las líneas que asumirán el mayor peso de los viajeros serán la 32 y la 92, que pasarán a operar con autobuses articulados. Además, la línea 92 contará con un vehículo extra de lunes a sábado, mientras que la línea 32 sumará un autobús más los días laborables y festivos, y dos los sábados.
El plan de contingencia también toca a otras rutas importantes. Por ejemplo, la línea 31 añadirá dos autobuses a su recorrido habitual, y la línea 93 incorporará dos vehículos más en jornadas de diario y uno los días festivos. Por su parte, la línea 4 contará con un refuerzo de un vehículo adicional.
La noche de los fines de semana también se ha tenido en cuenta en este plan especial. Como el movimiento hacia la costa no se detiene al caer el sol, la línea 81 sumará un autobús extra durante el horario nocturno de los sábados para asegurar el regreso de los usuarios.
Nota para los viajeros: Se recomienda revisar los horarios y los recorridos actualizados en las plataformas oficiales antes de salir, ya que estas modificaciones se mantendrán vigentes durante los meses de julio y agosto.






